Mireya Mayor, una exploradora nata

Mireya Mayor es primatóloga, especializada en los lemures de Madagascar, y también aparece habitualmente en el canal de televisión de National Geographic, donde comparte su amor por la naturaleza. Pero lo que es más curioso e inesperado es que, en un pasado no muy lejano, Mireya fue también animadora del equipo de los Miami Dolphins de NFL, la liga estadounidense de fútbol americano, algo que ella ve perfectamente compatible con su carrera científica, como explica en este vídeo de la serie “The Secret Life of Scientists and Engineers” [“La vida secreta de los científicos y los ingenieros”]. Cada episodio de la serie muestra cómo es la vida de un científico cuando se quita la bata del laboratorio. (El vídeo está subtitulado en inglés y en español.)

Transcripción

Aunque de pequeña siempre llevaba vestidos muy de niña, que mi abuela hacía para mí, yo era muy intrépida. Estaba siempre trepando a los árboles, saltando por los tejados… Y me encantaban los animales. Soy una exploradora nata. Realmente está en mis genes. Pero mi madre era muy sobreprotectora, y cuando pregunté si podía apuntarme a las Girl Scouts me dijo que no. Dijo que era demasiado peligroso. Se podría decir que el hecho de que ella pensase que era peligroso solo me dio más ganas de hacerlo.

Cuando fui a la universidad, me apunté a un curso de antropología, y me cambió la vida. Empecé a investigar sobre dos especies de lemures en particular de las cuales solo encontré unos dibujos. Pensé: ¿Cómo es posible que estos animales fabulosos se vayan a extinguir y no sepamos nada de ellos? Ni siquiera teníamos una fotografía… Y así fue, ese fue el momento en que decidí que quería ir allí y aprenderlo todo sobre ellos, con la esperanza de ayudar a protegerlos.

Y ese mismo verano partí hacia una de las regiones más remotas e inexploradas de Sudamérica. Me en-can-tó. La única idea que tenía sobre cómo sería eso de ir a la selva se la debía a “Gorilas en la niebla“, viendo a Sigourney Weaver rodeada de gorilas en libertad. Y la realidad era completamente diferente. Las zonas que me gusta explorar son por lo general de bosque impenetrable. Estás continuamente mojada. Está lleno de insectos con los que tienes que luchar. Todas estas cosas ni se me habían pasado por la cabeza.

Mientras estaba en la universidad estudiando antropología, también fui animadora en la NFL. Lo hice durante cuatro años. Ser una de las ocho en esa esquina, con miles de personas viéndote, y respondiendo a tus vítores… Es algo realmente espectacular.

Y, cuando decidí dejar la animación, para poder irme a las junglas remotas, recuerdo que ni una sola persona lo entendió. Recuerdo también cómo todos pensaban que estaba loca, y ¿cómo me iba a secar el pelo con secador?

Bueno, te puede gustar ser animadora, o el arte, o lo que sea, y también ser científica. Para ser animadora de la NFL hace falta mucho compromiso, concentración y esfuerzo, y hay que estar en muy buena forma física. Y, para el tipo de ciencia que yo hago, hace falta mucho compromiso y concentración, y estar en plena forma física.

Me encanta mi trabajo con National Geographic, porque me permite acercar estos animales fascinantes a las casas de gente de todo el mundo. Creo que en todas mis expediciones ha habido un momento en el que he pensado: «no me puedo creer que siga viva». He vivido un accidente de avión, me ha atacado un gorila de lomo plateado, me han perseguido elefantes. Cosas que ni siquiera podrías imaginar. Nutrias de río gigantes que saltan a la canoa y hacen que vuelque, y de repente estás en el agua, que está llena de pirañas…

Aunque mi madre lo pasa mal cuando ve por televisión las locuras que hago, luego presume de hija con sus amigas, así que supongo que ha acabado aceptando lo que hago ahora.

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