Alan Weisman: ¿Somos demasiados para el planeta?

Alan Weisman lleva años preocupado por la complicada relación de la especie humana con el planeta que nos da cobijo. En su libro anterior, el bestseller internacional El mundo sin nosotros, se planteaba cómo haría el planeta para recuperarse de la presión constante a la que la humanidad en su conjunto lo somete si esta desapareciera de la faz de la Tierra.

Detrás de ese experimento mental, latía la esperanza de que los humanos pudiésemos encontrar la manera de reincorporarnos al planeta en armonía con el resto de la naturaleza, y no en el perpetuo antagonismo en el que parece que vivimos ahora. Pero no parece que ese sea un escenario probable a corto plazo. Más bien al contrario: cada cuatro días y medio, la población mundial aumenta en un millón de personas, lo que hace que aumente aún más la presión sobre los limitados recursos de nuestro planeta.

Esta cifra (combinada con nuestro desaforado apetito energético) le causó a Weisman tal impresión que le llevó de hecho a embarcarse en el periplo que acabaría dando lugar a su nuevo libro, La cuenta atrás.

Weisman condensa sus inquietudes en cuatro preguntas, tan fundamentales como difíciles de responder:

1. ¿Cuánta gente puede albergar realmente la Tierra?

2. Si, para asegurar la supervivencia humana, tenemos que evitar que la población mundial crezca por encima de los 10.000 millones —o incluso reducirla por debajo de los 7.000 millones que ya ha alcanzado—, ¿existe una manera aceptable y no violenta de convencer a la gente de todas las culturas, religiones, nacionalidades, tribus y sistemas políticos del mundo de que redunda en su propio interés hacerlo?

3. ¿Qué tipo de ecosistema se requiere para mantener la vida humana, y qué especies o procesos ecológicos son esenciales para nuestra supervivencia?

4. Si una población sostenible para la Tierra resulta ser menor que los más de 10.000 millones hacia los que nos encaminamos, o incluso menor que los 7.000 millones que ya sumamos, ¿cómo diseñamos una economía de cara a una población menguante y luego de cara a una población estable; esto es, una economía que pueda prosperar sin depender de un crecimiento constante?

Para encontrar respuestas, Weisman viajó a 21 países. Entre ellos, Pakistán, un territorio del tamaño del estado de Texas cuya población a mitad de siglo superará la de todo Estados Unidos; Filipinas, donde demasiados pescadores tienen dificultades para extraer de unos mares cada vez más esquilmados el alimento para sus familias, al tiempo que sus aguas se elevan e invaden los terrenos cultivados; o Níger, el país con la tasa de fertilidad más elevada del mundo, donde cada mujer tiene como media entre siete y ocho hijos; y, en el extremo opuesto, Italia y Japón, donde esa tasa no es ni siquiera suficiente para evitar el decrecimiento de la población.

[A partir del minuto 10:30, entrevista con Weisman en el programa Coordenadas, de Radio Nacional de España; 10 de abril de 2014]

Uno de los casos de éxito más esperanzadores (y sorprendentes, particularmente para muchos occidentales) es el de Irán, donde un programa de planificación familiar voluntario (basado en la difusión y distribución de diversos métodos anticonceptivos a todos los rincones del país con el beneplácito de las autoridades islámicas y, en particular, del que Weisman considera el mejor de todos: la educación femenina) permitió controlar el crecimiento de la población (que llegó a ser el más elevado de todo el mundo durante los años 80, en plena guerra contra su vecino Irak, cuya superioridad tecnológica los iraníes solo podían contrarrestar con cuerpos humanos) aún más rápido que la política obligatoria de hijo único impuesta por el gobierno chino contra la voluntad de buena parte de su población.

Más noticias sobre Weisman:

Entrevista a Weisman en A vivir que son dos días, de la Cadena SER (12 de abril de 2014)

Alan Weisman: “Si queremos salvar el mundo, no podemos tener más de un hijo (o dos) por pareja” (El Confidencial, 8 de abril de 2014)

Alan Weisman: “Si no reducimos la población, la naturaleza lo hará por nosotros” (El Periódico, 20 de abril de 2014)

Sus libros:

La cuenta atrás

Un pueblo llamado gaviotas

El mundo sin nosotros

Countdown (sitio web del libro en inglés)

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