¿Podemos confiar en lo que oímos?

Transcripción

Muchos ya hemos aprendido a detectar las ilusiones que nos engañan por los ojos, pero ¿qué hay de las ilusiones del oído? ¿Podemos realmente confiar en nuestros oídos y en las cosas que oyen?

Por ejemplo, escuchemos hablar a Greg. ¿Qué oyes? Si has oído “bar, bar, bar”, estás en lo cierto.

Pero ¿y ahora? Puede que ahora hayas oído “far, far, far”, con una efe. Pero no es verdad. De hecho, el audio de los dos vídeos es el mismo. Por extraño que parezca, lo que oímos depende del vídeo que estemos viendo. Prueba a mirar uno u otro vídeo y verás cómo el sonido se transforma.

Este es un claro ejemplo del llamado efecto McGurk, que demuestra cómo lo que vemos puede alterar lo que creemos estar oyendo.

Ahora quiero que cuentes cuántas veces se muestra el círculo en la pantalla.

Hagámoslo de nuevo.

¿Lo viste aparecer dos veces? A mucha gente le pasa. Pero, sin el sonido, queda claro que el círculo solo se muestra una vez. En este caso, el sonido ha alterado lo que creemos haber visto.

El siguiente fenómeno funciona mejor si lo pruebas con más gente. Sonarán dos tonos, y debes decirme si ascienden o descienden. Es decir, si las notas suenan de grave a aguda, o de aguda a grave. Escucha. ¿Cuál de las dos es? ¿Y ahora? Escribe lo que escuchas para cada número y dínoslo en los comentarios. Es posible que, si comparas con unas cuantas personas, cada una tenga respuestas distintas.

¿Sorprendente? Hagamos otra prueba. Y otra más. ¿Cómo es posible que oigas algo distinto que los demás?

Es una ilusión auditiva denominada paradoja del tritono. Se crea de tal manera que los tonos contienen tanto una frecuencia más aguda como otra más grave, pero nuestro cerebro prefiere escuchar una u otra. Diana Deutsch, la creadora de esta ilusión, descubrió que nuestro origen geográfico y el idioma de nuestra infancia influyen a la hora de establecer esa preferencia.

Por último, escucha este clip de un sonido cada vez más agudo. Si volvemos a esuchar exactamente el mismo clip, nos parecerá como si el tono continuase ascendiendo aún más. Te juro que es exactamente el mismo clip. Puedes volver a reproducir este fragmento del vídeo una y otra vez para comprobarlo. Pruébalo. Cada vez que lo vuelves a escuchar, parece que el tono es aún más agudo.

Se conoce como la ilusión de la escala de Shepard, y existen muchas variaciones. En ella, suenan simultáneamente varias ondas sinusoidales de tonos cada vez más agudos, y una de ellas desciende rápidamente una octava mientras las demas siguen ascendiendo. Pero nuestro cerebro no nota el descenso, por lo que nos parece que el tono es cada vez más agudo.

Estas ilusiones pueden ayudar a explicar por qué la música puede tener un efecto tan profundo, y variable, sobre nuestras mentes, algo de que tratamos en nuestro nuevo episodio de ASAPthought, junto con la cuestión de si la música puede o no salvarnos la vida. En la descripción encontrarás un enlace a ese episodio.

Entonces, ¿sigues confiando en tus oídos?

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