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Sean Carroll: La ciencia de Interstellar

Sean Carroll, autor de La partícula al final del universo. Del bosón de Higgs al umbral de un nuevo mundo, es cosmólogo en el Instituto Tecnológico de California (Caltech), donde también trabaja Kip Thorne, asesor científico de Interstellar, la película de Christopher Nolan que ha puesto los agujeros negros y agujeros de gusano en boca del gran público. En el texto que sigue (extraído de sendas entrevistas para Sloan Science & Film y Yahoo! Movies), Carroll ofrece su opinión sobre la ciencia y otros aspectos del film de Nolan.

[AVISO: ESTA ENTRADA CONTIENE SPOILERS]

Pregunta (Sloan Science and Film): Empecemos por la premisa básica de la película. Los protagonistas parten en busca de otro planeta donde la humanidad pueda sobrevivir. ¿Hasta qué punto es esto posible?

Respuesta (Sean Carroll): No cabe duda de que hay muchísimos planetas en el universo. Vivimos en una galaxia con más de 100.000 millones de estrellas, y tenemos motivos para suponer que muchas de estas estrellas tienen planetas. Además, los datos de los telescopios parecen indicar que una gran proporción de dichas estrellas tienen planetas a su alrededor, de varias formas, tamaños y condiciones. Por lo tanto, es muy probable que algunos de estos planetas posean condiciones similares a las de la Tierra. Pero no podemos saber a ciencia cierta cuántos de ellos podrían ser susceptibles de albergar vida. Es todo muy especulativo. La posibilidad existe, pero no hay manera de saberlo.

P: Los personajes utilizan un agujero de gusano para viajar a través del espacio. ¿Nos puede dar una definición básica de qué es un agujero de gusano?

R: La mejor manera de entender un agujero de gusano es como un atajo a través del espacio-tiempo. La gran aportación de Einstein en la relatividad general consistió en decir que el espacio y el tiempo son curvos, que poseen una dinámica propia, y que se pueden curvar y estirar, cosa que experimentamos en forma de la gravedad. Normalmente, si estamos en el Sistema Solar, bajo la influencia de la atracción de la Tierra o del Sol, dicha atracción es moderada, pero una vez que damos rienda suelta a nuestra imaginación, podemos suponer que existe un tubo que conecta dos regiones distantes del espacio-tiempo. Sin duda, el espacio-tiempo podría curvarse de esta manera. Lo asombroso es que la distancia entre dos lugares muy remotos en el universo podría ser corta a través de un agujero negro.

Stephen Hawking con Kip Thorne y los actores de Interstellar. Fuente: Stephen Hawking en Facebook.
Stephen Hawking con Kip Thorne y los actores de Interstellar. Fuente: Stephen Hawking en Facebook.

«Hace unos años, discutí con mi amigo Kip Thorne sobre las ideas que Lynda Obst y él tenían para filmar una película de ciencia ficción sobre agujeros de gusano. Dichas ideas acabaron formando parte de la película Interstellar, de Christopher Nolan. Kip y yo asistimos a su estreno en el Reino Unido. Kip también aparece en el film sobre mi vida, La teoría del todo, que se estrenará próximamente.» Stephen Hawking

P: Pero esto es algo teórico, ¿no? No se ha demostrado la existencia de los agujeros de gusano.

R: No. De hecho, probablemente no existan. Lo que tenemos es una buena teoría. La teoría de la relatividad general de Einstein nos da una cierta idea de lo que debería cumplirse para que hubiese agujeros de gusano. Pero hay un par de problemas: Si quisiésemos tener un agujero de gusano, y quisiésemos mantenerlo abierto, necesitaríamos una cantidad negativa de energía. En grandes cantidades, la energía normalmente es positiva. Puede haber pequeñas fluctuaciones cuánticas que hagan que sea fugazmente negativa pero, en general, las energías son positivas.

Podemos imaginar un agujero de gusano de tamaño microscópico, que sería algo extraordinariamente fascinante, pero si lo que queremos es un agujero grande, por el que pueda pasar una nave espacial, es de suponer que se necesitaría una cantidad astronómica de energía para crearlo y mantenerlo abierto. Además, para empezar, ni siquiera sabemos cómo crear un agujero de gusano. Si tratásemos de hacerlo, probablemente colapsaría para dar lugar a un agujero negro, que no nos sería nada útil. No lo sabemos con certeza, pero lo más probable es que los agujeros de gusano no existan en la naturaleza.

P: ¿Qué le sucede al tiempo en el otro extremo de un agujero de gusano?

R: Imaginemos un agujero de gusano lo suficientemente grande y uniforme: sería un lugar donde el espacio tiempo es curvo, y el espacio-tiempo curvo equivale a la gravedad, y la gravedad puede aplastarnos hasta matarnos, o estirarnos hasta despedazarnos. Si el agujero de gusano es pequeño, es poco factible viajar a través de él, por lo que se necesita un agujero muy grande.

Aquí es donde la cosa se pone interesante. En relatividad, la idea de que el tiempo es el mismo para todo el mundo deja de ser válida. Cuando dos lugares del universo están separados por una gran distancia, la relatividad nos dice que debemos renunciar a la idea de la simultaneidad (que algo sucede al mismo tiempo aquí y allá). Si tenemos un agujero de gusano que conecta estos dos lugares, no hay manera de responder a la pregunta de si saldríamos en ese mismo instante. Depende de cómo dividamos el espacio-tiempo. Lo que Kip Thorne ayudó a desarrollar es la idea de que, si pudiésemos manipular los agujeros de gusano de una manera suficientemente drástica, podríamos de hecho viajar hacia atrás en el tiempo. Como el espacio y el tiempo están unidos en un espacio-tiempo tetradimensional, igual que tomamos un atajo de un punto del espacio a otro, con una pequeña variación podríamos tomar un atajo desde un instante a otro.

P: La otra sorpresa de la película es un agujero negro. La existencia de agujeros negros es algo más demostrable que la de los agujeros de gusano, ¿no es cierto?

R: Sí, es casi seguro que los agujeros negros existen. Disponemos de evidencias fiables en el mundo real. Tenemos datos astrofísicos que afirman que hay agujeros negros ahí fuera. Es posible que el centro de nuestra galaxia haya un agujero negro cuya masa es un millón de veces mayor que la del Sol. Pero si caemos en uno de ellos, moriremos. No son muy buenos para viajar.

P: ¿Qué es exactamente un agujero negro?

R: Un agujero negro es un lugar del universo donde el campo gravitatorio es tan extremo que, una vez que entramos en él, nunca más podremos salir de él. Nos veremos atraídos hacia un punto de densidad infinita —una singularidad— donde acabaremos aplastados.

P: ¿Qué experimentaríamos dentro de un agujero negro?

R: Depende de lo grande que sea. Cuanto más pequeño, más intensos son sus efectos, porque se llega antes a la singularidad. Si se trata de un agujero negro muy grande, puede que, en un principio, ni siquiera nos diésemos cuenta de que estamos dentro de él. Transcurirría mucho tiempo antes de alcanzar la singularidad. El proceso que experimentaríamos se conoce como «espaguetización». Si cayésemos con la cabeza por delante, la atracción gavitoria sobre ella sería más intensa que sobre nuestros pies, porque la cabeza está más cerca, de manera que la cabeza se iría separando de los pies y nos convertiríamos en un espagueti fino y alargado antes de acabar despedazados.

[…]

P: Aparentemente, el mundo de la mecánica cuántica le proporciona a la ciencia ficción perspectivas completamente nuevas de las cosas. Las reglas dejan de ser válidas y tenemos más posibilidades (como, por ejemplo, que las partículas al mismo tiempo existan y no existan).

R: Sí, pero los cineastas deben ser especialmente cuidadosos con esto. La mecánica cuántica es extraña y contraria al sentido común, y pueden suceder cosas disparatadas, pero en ella existen tantas reglas como en otros campos de la ciencia. Esa extrañeza parece una licencia para pasárselo bien, pero hay que reflexionar detenidamente sobre cuáles pueden ser las consecuencias.

Creo que muchos cineastas desaprovechan una oportunidad al no pensar como científicos. Tanto si una película cumple o no las reglas de la física, sí debe cumplir algún conjunto de reglas. Si no lo hace, no tendrá ningún interés.

Pregunta (Yahoo! Movies): ¿En qué medida la película se basa en ciencia válida y sólida, y hasta qué punto va más allá de la ciencia actual?

Respuesta (Sean Carroll): La idea de la dilatación temporal y de que el hecho de visitar las proximidades del agujero negro nos trasladaría de cierta manera al futuro, así como la apariencia del agujero negro y del agujero de gusano, es todo buena ciencia, muy respetable. El agujero de gusano en sí, la idea de que exista uno que conecta nuestra galaxia con otra, es más especulativo. Es plausible, es algo que las sólidas evidencias de que disponemos actualmente no permiten descatar.

Luego está la parte del final, donde entran de hecho en un agujero negro y utilizan un teseracto para visitar e influir sobre el pasado, y después de alguna manera vuelven a salir del agujero negro. Eso, en mi opinión, va mucho más allá de lo que podríamos considerar actualmente ciencia plausible. Pero las cosas que no sabemos con certeza son suficientes como para que siempre podamos decir «bueno, quién sabe…»

P: ¿Hay alguna teoría científica que podría hacer posible todo lo que sucede al final?

R: Creo que es básicamente magia. Pero algunas de las frases que dicen los personajes, si las entendí bien, se supone que indican que no era un fenómeno que ocurriese de manera natural, sino que lo había montado una especie mucho más avanzada que vive en un espacio-tiempo de más dimensiones y ha aprendido mucho sobre cómo manipular las leyes de la naturaleza.

Recordemos que en la película hay una breve discusión sobre cómo alguien podría realmente vivir en más dimensiones, y cómo verían el tiempo como un lugar que podrían visitar, al que podrían ir y volver. Imagino que se supone que debemos pensar que eso es lo que sucedió. No es simplemente que Matthew McConaughey cayese en un agujero negro, sino que una especie que sabe mucho más que nosotros nos está manipulando, y son capaces de hacer cosas que nosotros no sabemos cómo conseguir.

P: ¿La librería tenía algo de científico?

R: Creo que eso es completamente especulativo. Claramente, para que McConaughey pueda ver algo en absoluto, el único lugar del que puede proceder la librería y el teseracto es su propia imaginación, y eso no es algo que veríamos si usted o yo cayésemos en un agujero negro. Creo que debe ser algo construido artificialmente. Creo que el mayor acto de fe que la película nos exige es aceptar no solo que hay algunas leyes físicas que no comprendemos, lo cual es sin duda cierto, sino que existe una especie hiperavanzada distinta de la humana que ha aprendido a manipularlas y que aquí le echan una mano a nuestro héroe.

P: Entonces, está en el agujero negro, enviándole un mensaje a su hija mediante código Morse. Después, desaparece y lo vuelven a encontrar. ¿Cómo podría uno salir de un agujero negro, aunque sea de forma especulativa?

R: Creo que tengo una cierta idea, pero es algo que en la película no se desarrolla. Nos falta alguna información adicional. Recordemos que en varias ocasiones se hace referencia a las dimensiones adicionales y al «bulk». Esto tiene aquí una papel fundamental, del que nunca se llega a hablar explícitamente. La idea es que en nuestro mundo hay tres dimensiones espaciales y una temporal, cuatro en total, y quizá nuestro mundo sea como el extremo de un algún otro mundo que posee una dimensión adicional.

Así pues, podría existir un mundo con cuatro dimensiones espaciales y una temporal, y que nosotros nos encontremos en su borde. Y este universo pentadimensional es lo que los físicos llaman «espacio-tiempo bulk». Y si eso es cierto —que podría serlo o no—, entonces no solo hay agujeros de gusano, sino que existe otro tipo de atajo fuera de nuestro espacio-tiempo ordinario. Creo que la idea es especulativa, pero no absolutamente imposible. Si estamos limitados a nuestro espacio-tiempo de cuatro dimensiones, no podemos salir de un agujero negro, de su horizonte de sucesos. Pero, si tuviésemos esa capacidad, quizá sí podríamos escapar pasando a la dimensión adicional y volviendo aquí de nuevo.

Pero yo creo que a nuestro héroe, Cooper, básicamente lo rescataron después que un ser que vive en más dimensiones le proporcionase de alguna manera la capacidad de influir sobre el pasado a través del teseracto. Creo que esos seres lo rescataron sacándolo de nuestro universo tetradimensional ordinario hacia una quinta dimensión, y que luego de alguna manera lo devolvieron a nuestro mundo.

P: Anne Hathaway afirma en un momento dado que el amor es algo científico. ¿Qué le pareció eso como científico?

No me gustó. Ningún científico diría eso en la vida real. No es falso, pero no es lo que diría un científico, porque los científicos tienen mucho cuidado con el significado de las palabras que utilizan. Si uno quiere decir que el amor es una fuerza, puede ser cierto si se utiliza determinada definición de «fuerza», pero no sería la definición que utilizaría un físico. Sería una licencia poética que se permitirían los científicos.

Fuentes:

‘Interstellar’: A Physicist Explains That Crazy Ending | Yahoo! Movies

Black Holes, Wormholes and Christopher Nolan’s Interstellar | Sloan Science & Film

Más de Sean Carroll:

The Science of Interstellar | Preposterous Universe (el blog de Sean Carroll)

La partícula al final del universo, de Sean Carroll | Biblioteca de Por amor a la ciencia

Sean Carroll explica la importancia del modelo de la inflación cósmica | Por amor a la ciencia

Sean Carroll: Las diez cosas más asombrosas del bosón de Higgs | Por amor a la ciencia

Otras lecturas sobre Interstellar:

Neil deGrasse Tyson Feparates Fact From Fiction in Interstellar | NPR

The Metaphysics of Interstellar. A Conversation With Christopher Nolan and Kip Thorne | Wired

Beyond. A Story in Five Dimensions (Directed by Christopher Nolan) | Wired

Los geeks invaden las pantallas

Desde hace años podemos reírnos con clásicos como The Big Bang Theory o The IT Crowd, o aprender y asombrarnos con Cosmos, primero en la versión original presentada por Carl Sagan, y recientemente en la revisión con Neil deGrasse Tyson como guía. Pero en los últimos tiempos la cantidad de series y películas protagonizadas por geeks de diversos pelajes no hace sino aumentar. Reflejo probablemente de su creciente ascendente social.

Silicon-Valley-HBO
Elenco protagonista de «Silicon Valley», la serie de la cadena HBO.

Este año hemos podido ver Silicon Valley (emitida en España por Canal+ Series), un retrato actual en clave algo gamberra de la meca de la tecnología, hipercompetitiva y, según muchos, misógina.

Pero antes de Google, Facebook y las innumerables startups que nacen (y, en muchos casos, mueren) a diario en ese valle de los alrededores de San Francisco, en California, existió en Texas la llamada «Silicon Prairie», la pradera del silicio. Es allí, a principios de los años ochenta, donde transcurre la acción de Halt and Catch Fire (que llegará a España en noviembre), en la que un improbable grupo de outsiders tratan de llegar primeros a la meta en la carrera por clonar el PC de IBM, para llevar, como quería Bill Gates, un ordenador a cada casa, a cada oficina, y dar pie así a la era digital en la que vivimos.

Más atrás se remonta Manhattan, una nueva serie ambientada, a principios de los años cuarenta, en Los Álamos (Nuevo México), sede del famoso (y ultrasecreto) proyecto Manhattan para desarrollar la bomba atómica para el bando aliado en la Segunda Guerra Mundial, antes de que los nazis hiciesen lo priopio.

Y aún anterior en el tiempo es la época en la que transcurre la acción de The Knick, recién estrenada en Estados Unidos, que narra las vicisitudes de un hospital neoyorquino en el año 1900, cuando la ciudad se está electrificando y cirujanos intrépidos (o quizá simplemente chalados) la aplican a sus operaciones, junto con toda otra serie de técnicas científicas, para conseguir que los hospitales dejen de ser «lugares a los que se va morir» y pasen a ser sitios donde esos cirujanos pioneros pueden salvar las vidas de sus pacientes.

En un hospital (o más bien varios) llevan a cabo su revolucionario estudio sobre la respuesta sexual humana William Masters y Virginia Johnson, los protagonistas de Masters of Sex, que va ya por su segunda temporada.

Pero la avalancha geek no se limita a la pequeña pantalla. En los próximos meses se prevé el estreno de sendas películas sobre dos genios científicos británicos: La teoría del todo, centrada en la figura del físico Stephen Hawking

…y The Imitation Game, biopic sobre Alan Turing y su decisivo papel en el desenlace de la Segunda Guerra Mundial, con Benedict Cumberbatch como protagonista. Curiosamente, se da la circunstancia de que Cumberbatch también protagonizó hace diez años un telefilme de la BBC sobre la vida Hawking.

 

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La teoría del todo: el origen y el destino del universo, de Stephen Hawking | Biblioteca de Por amor a la ciencia

Fuentes:

Stephen Hawking’s Dazzling Life Becomes A Movie, But What Sort Of Movie? | NPR

How ‘The Knick’ Creators Capture Turn-Of-The-Century Operating Scenes | NPR

Stephen Hawking: el “hombre más inteligente del mundo” también sabe reírse

John Oliver es un actor y cómico británico que se ha hecho famoso en Estados Unidos como corresponsal en el programa The Daily Show de Jon Stewart. Desde hace unas semanas, dirige y presenta su propio programa satírico, Last Week Tonight, donde ya ha tenido tiempo para lanzar invectivas contra la corrupción de la FIFA en la organización del mundial de Brasil o contra la supuesta imparcialidad con la que la mayoría de los medios estadounidense trata el cambio climático global, sobre el que el consenso entre los científicos es apabullante, pero que se suele presentar como si aún fuera objeto de debate.

Esta semana, Oliver entrevista al físico británico Stephen Hawking, que muestra aquí su cara más cachonda:

Transcripción

A lo largo de los siglos y los milenios, ha habido incontables millones de idiotas, y también un puñado de personas inteligentes. Hemos entrevistado a algunos de estos últimos para nuestra serie “Grandes mentes. Gente que piensa bien.” La persona que piensa bien de esta semana es Stephen Hawking.

El profesor Stephen Hawking es un físico revolucionario, autor de bestsellers internacionales y un popular personaje en Los Simpson.

[Stephen Hawking:] “Si busca problemas, los va a encontrar.”
[Director Skinner:]: “Ya, eso habrá que verlo… ¡Oh!”

Sus trabajos innovadores sobre agujeros negros y teoría de cuerdas son, para todos los que fingen entenderlos, enormemente importantes.

[S.H.:] El hecho de que el universo se expanda no excluye la existencia de un creador.

[John Oliver:] Visité el departamento de Matemáticas Aplicadas y física teórica de la Universidad de Cambridge para hablar con una de las más preclaras mentes vivas.

J. O.: Antes de nada, enhorabuena por ser el primer protagonista de nuestra serie de Grandes Mentes. Sea sincero, ¿es esta la distinción más importante que ha recibido jamás?

S. H.: Sí.

J. O.: Bien. Es un poco difícil detectar el tono de su voz. Cuando dice eso, ¿está siendo sarcástico?

S. H.: Sí.

J. O.: Eso me parecía.

Si hay algo que querría que la gente entendiese de su obra, sabiendo que la mayoría nunca entenderá nada de lo que usted hace, ¿qué sería?

S. H.: El tiempo imaginario. La gente cree que es algo que sucede en los sueños o cuando se acerca una fecha límite. Pero es un concepto bien definido. El tiempo imaginario es como otra dirección en el espacio. Es lo único de toda mi obra que los autores de ciencia ficción aún no han utilizado, porque no lo comprenden.

J. O.: Idiotas. La gente es idiota, porque, si no me equivoco, se refiere usted a la medida teórica que se obtiene a partir del tiempo real tras una rotación de pi medios en el plano complejo donde t es igual a i multiplicado por t. No es tan difícil de entender.

Hablemos de inteligencia artificial. En un artículo reciente, usted ha dicho, literalmente: “Si lográsemos crear inteligencia artificial, sería el mayor acontecimiento de la historia de la humanidad.
Por desgracia, también podría ser el último.” ¿Está usted diciendo que los robots acabarán con la humanidad? Y, ¿es este un argumento científico, o el argumento para una película increíble?

S. H.: La inteligencia artificial puede suponer un peligro real en un futuro no muy lejano. Podría mejorarse a sí misma y superar cualquier cosa que se nos ocurriese a nosotros.

J. O.: Sé que está intentando que la gente sea precavida, pero ¿por qué no debería entusiasmarme la idea de luchar contra un robot?

S. H.: Porque perdería.

J. O.: Bueno, para empezar eso no está tan claro, ¿no? No lo sabemos a ciencia cierta. Porque, ¿qué puede hacer un robot para vencerme si a mí me basta simplemente con desenchufarlo?

S. H.: Le contaré una historia. Unos científicos construyeron un ordenador inteligente, La primera pregunta que le hicieron fue: “¿Existe dios?” A lo que el ordenador respondió: “Ahora sí”. Entonces, cayó un rayo sobre el enchufe que hizo que no hubiera manera de desconectarlo.

J. O.: ¡Hostia! Es la historia más terrorífica que he oído en mi vida.

S. H.: Sí.

J. O.: ¡Un momento! ¿Quién me está hablando ahora mismo? ¿Es usted, o es el ordenador inteligente haciéndose pasar por usted?

S. H.: Soy yo.

J. O.: Ya, ¿pero yo eso cómo lo sé, profesor? Porque, si los ordenadores fuesen inteligentes, ¿qué mejor manera de convencernos de que no lo son que usar la voz del hombre más inteligente del planeta?

S. H.: Usted es idiota.

J. O.: Sí, ¿pero quién está diciendo eso, Stephen? ¿Usted, o la máquina?

S. H.: Los dos.

J. O.: Bueno, vale. De hecho, eso resulta bastante tranquilizador.

En 2006 usted dijo: “En un mundo sumido en el caos político, social y medioambiental, ¿cómo podrá la raza humana sobrevivir otros cien años?” Un mes más tarde, dijo: “No tengo una respuesta. Por eso planteé la pregunta, para que la gente reflexionase y tomase conciencia de los problemas a los que nos enfrentamos.” Han pasado ocho años desde entonces. No quiero meterle presión, pero, ¿tiene ya una respuesta?

S. H.: Aún no tengo una respuesta. Al menos se ha reducido el riesgo de aniquilación nuclear. Pero sigue habiendo otros muchos peligros.

J. O.: Eso es bastante deprimente, profesor, porque —si me lo permite que se lo diga—, usted es el hombre más inteligente del mundo. Si usted no tiene respuesta, estamos completamente jodidos.

Pasemos a otro tema. Está claro que usted es muy inteligente pero, ¿cómo se desenvolvería en la calle?

Supongamos que es traficante de droga de medio pelo, y controla unas 12 manzanas en una ciudad. Uno de sus camellos, Tito, tenía que reunirse con usted detrás del almacén a medianoche para pasarle medio kilo de cocaína de gran calidad. Tito llega tarde y sin la droga. Dice que le han atracado, pero parece que está colocado. ¿Qué haría entonces, Hawking?

S. H.: Yo no tomo drogas.

J. O.: ¿Sabe qué? En realidad es la respuesta más inteligente posible, porque todos los capos de la droga saben que uno no debe meterse lo que vende.

S. H.: Sí.

J. O.: Bien dicho, Hawking, bien dicho.

Ha afirmado que cree que podría existir un número infinito de universos paralelos. ¿Significa eso que existe un universo en el que soy más inteligente que usted?

S. H.: Sí. Y también hay un universo en el que usted tiene gracia.

J. O.: Mire, ya que es tan listo, ¿en qué número estoy…?

S. H.: 13.

J. O.: Era el 13. Estaba pensando en el 13. Bueno, eso fue cuestión de suerte. ¿En qué estoy pensando ahora mismo?

S. H.: En que usted ha sido una enorme decepción para su familia.

J. O.: No estaba pensando eso. ¿Por qué habría de pensarlo? Lo estoy intentado con todas mis fuerzas, ¿por qué les cuesta tanto entenderlo (hipotéticamente)? No estaba pensando eso.

Pasemos a unas preguntas rápidas de sí o no. ¿Son las siguientes cosas técnicamente posibles?

La vida en otros planetas. ¿Es teóricamente posible?

S. H.: Sí.

J. O.: ¿Y los agujeros de gusano de Schwarzschild?

S. H.: Sí.

J. O.: Bien, ¿qué me dice de esto?: que yo salga con Charlize Theron.

S. H.: No.

J. O.: ¿Cómo? ¿Seguro que no? ¿En ningún universo?

S. H.: No.

J. O.: ¿No sucede en ninguno de los infinitos universos?

S. H.: No.

J. O.: ¿Está diciendo que queda completamente fuera de los límites de lo que es científicamente posible?

S. H.: Sí.

J. O.: Una preguntita relacionada. En alguno de esos universos, ¿soy yo el que la rechaza, y por eso la cosa no funciona?

S. H.: No.

Se da usted cuenta de cuánto me cuesta escribir cada respuesta, ¿verdad?

J. O.: Sí, por supuesto. Pero estoy intentando entenderlo bien. Porque quiero saber si cabe alguna posibilidad hipotética…

S. H.: No.

J. O.: Es igual. Pero nunca digas nunca jamás.

Si fuese posible viajar en el tiempo, ¿volvería atrás y se negaría a hacer esta entrevista?

S. H.: Sí.

J. O.: Obviamente, es usted un hombre extraordinariamente inteligente. Stephen Hawking, muchas gracias por el tiempo que nos ha dedicado.
 
Más sobre Stephen Hawking en Por amor a la ciencia:

Stephen Hawking para todos los públicos

Brian Cox y Stephen Hawking: Soñar con ecuaciones

La naturaleza del espacio y del tiempo, de Stephen Hawking y Roger Penrose

La teoría del todo: El origen y el destino del universo, de Stephen Hawking y Roger Penrose

(A través de: The Verge)

Stephen Hawking para todos los públicos

Los vídeos de la serie “Made Simple” (algo así como “Para todo el mundo” o “Para todos los públicos”) del periódico británico The Guardian son pequeños “bocados” con los que pretenden acercar teorías, ideas o personajes clave de la ciencia al gran público. El más reciente, de apenas dos minutos y medio de duración, está dedicado al gran físico teórico Stephen Hawking. Es verdad que en tan poco tiempo es difícil, por no decir imposible, hacer justicia a la complejidad y la elegancia de las ideas del sabio de Oxford (para profundizar un poco más están los libros que se mencionan más abajo), pero el vídeo (con subtítulos en inglés, portugués y español) no deja de ser estupendo:

Ver transcripción
Todos sabemos que Stephen Hawking ha trabajado sobre algunas de las mayores preguntas sobre el cosmos, pero ¿cuáles son estas ideas?

¿Qué hay en el centro de un agujero negro? Los agujeros negros son objetos extraordinariamente densos, donde la gravedad es tan intensa que nada, ni siquiera la luz, puede escapar a su atracción.

Hawking trabajó con el físico Roger Penrose para demostrar que, si pudiésemos viajar al centro de un agujero negro, encontraríamos algo denominado “singularidad”. En una singularidad, se comprime tanta materia en un espacio tan pequeño, que la fuerza de la gravedad se vuelve infinita. Todo se concentra en un punto de densidad infinita, que agujerea el tejido del universo y desbarata las reglas de la física tal y como las conocemos. Da bastante miedo.

¿Qué sucede en el borde de un agujero negro?

Podríamos pensar que el vacío está vacío, pero no es así, al menos según la teoría cuántica. Burbujea con pares de partículas y antipartículas que surgen de la nada, y después desaparecen. Cuando esto sucede junto a un agujero negro, una de las dos partículas puede caer en él, dejando que la otra escape. Este minúsculo flujo de partículas que escapan se conoce como la radiación de Hawking. Ahora bien, las partículas que caen en el agujero negro poseen masa negativa, y esto hará que el agujero negro mengüe y mengüe, hasta desaparecer. Tardará un tiempo, de hecho muchísimo tiempo, pero en sus momentos finales un agujero negro explotará con la energía de un millón de bombas atómicas llevándoselo todo consigo.

Entonces, ¿por qué es Stephen Hawking el científico vivo más famoso? Porque demostró que, en un momento dado, todo en el universo estaba comprimido en una singularidad, que después explotó en el Big Bang, lo que acabó dando lugar a las galaxias, las estrellas, los planetas, y a ti y a mí; todo lo que existe. Ese fue el comienzo del universo, y supongo que lo increíble es que todas estas profundas y provocativas ideas se le ocurrieron sin tener la posibilidad de dejarlas por escrito. Lo hizo todo en su mente.

Fuente: Stephen Hawking’s big ideas … made simple – video animation | The Guardian

A través de: Stephen Hawking Made Simple Animation | Brainpickings

Más de Stephen Hawking:

La naturaleza del espacio y del tiempo, de Stephen Hawking y Roger Penrose (editorial Debate)

La teoría del todo: origen y destino del universo, de Stephen Hawking (editorial Debate)

Brian Cox y Stephen Hawking: soñar con ecuaciones

Hace un par de años, Brian Cox tuvo ocasión de conocer y entrevistar a uno de sus ídolos, el profesor Stephen Hawking. Gracias a lo cual sabemos cosas como esta:

Brian Cox: ¿Qué es lo que te quita el sueño?

Stephen Hawking: Si cuando me acuesto tengo en la cabeza preguntas sobre el universo no puedo desconectar. Me paso toda la noche soñando con ecuaciones.

Aquí podéis escuchar su conversación (subtítulos en inglés y en castellano):

(Vídeo en Youtube.)

 

Brian Cox: Stephen, ¿qué es lo que crees que todo el mundo debería saber de tu disciplina científica?

Stephen Hawking: La ciencia puede explicar el universo sin necesidad de un creador.

B.C.: Una frase maravillosamente provocativa, una estupenda respuesta, de hecho. ¿Dónde y cuándo piensas mejor?

S.H.: En cualquier lugar donde tenga tiempo para pensar. Las mañanas no me sientan nada bien. Solo me pongo en marcha a partir de las cuatro de la tarde.

B.C.: Eso mismo digo yo, y mi mujer cree que estoy fingiendo. Que lo que no quiero es salir de la cama. ¿Qué te distrae de tus pensamientos?

S.H.: Que la gente me haga preguntas. Puedo concentrarme e ignorar cualquier otra cosa.

B.C.: ¿Qué problema esperas que los científicos hayan resuelto a finales de este siglo?

S.H.: La fusión nuclear. Sería una fuente inagotable de energía sin contaminación ni calentamiento global.

B.C.: Comparto tu opinión de que la obtención de energía limpia es de una importancia fundamental. Lo que frustra es el hecho de que, como físicos, sabes cómo hacerlo, sabemos cómo funciona, y me parece que tenemos a nuestro alcance la solución técnica, si queremos llevarla a la práctica. Y no comprendo por qué parece que no lo deseamos lo suficiente, a día de hoy. ¿Recuerdas el momento en que decidiste que serías científico?

S.H.: Mi padre era investigador en medicina tropical, así que siempre di por hecho que yo también sería científico. Pero la medicina me parecía demasiado imprecisa e inexacta, así que opté por la física.

B.C.: ¿Cuál es la idea equivocada más extendida sobre tu trabajo?

S.H.: La gente piensa que soy un personaje de los Simpson.

B.C.: ¿A qué científico vivo admiras más, y por qué?

S.H.: Admiro a muchos científicos muertos, pero no se me ocurre ninguno vivo. Probablemente sea porque solo con la perspectiva del tiempo se puede ver quién hizo contribuciones importantes.

B.C.: Supongo que porque se te juzga en función de si tus teorías son correctas o no, si lo que dices supera la prueba del experimento… Iba a decir si tus teorías son ciertas, pero ninguna teoría lo es nunca… Pero si tus teorías concuerdan con la naturales, tal y como la conocemos a día de hoy. Eso significa que las distinciones se otorgan con retraso. Aunque me pregunto si piensas que alguien como Richard Feynman llegó a ese estatus de grandeza en vida, aunque ya murió, porque es uno de los nombres que destaca como uno de los grandes del siglo XX, y probablemente también lo fue en vida.

S.H.: Sí.

B.C.: ¿Qué es lo que te quita el sueño?

S.H.: Si tengo en la cabeza preguntas sobre el universo cuando me acuesto no puedo desconectar. Sueño con ecuaciones toda la noche.

B.C.: ¿Cuál ha sido el momento más emocionante de tu carrera?

S.H.: Cuando visité la Antártida en 1997. Las Fuerzas Aéreas chilenas nos llevaron a un grupo de físicos teóricos a su base en la isla King George, junto a la península antártica. Mi silla de ruedas no tenía cadenas, así que llevaron de un sitio a otro en motonieve.

B.C.: ¿Cuál es tu científico favorito de ficción?

S.H.: Mi madre nos contaba a mi hermana y a mí historias que se inventaba, sobre un tal profesor Han Brin, que tenía todo tipo de extraños inventos. Estoy intentando convencerla para que reúna estas y otras historias y las escriba.

B.C.: ¿Cuál es el mayor dilema moral al que se enfrentan los científicos hoy en día?

S.H.: El mayor dilema moral tiene que ver con la ingeniería genética. Prontó será posible aumentar enormemente la inteligencia y la duración de la vida de ciertos individuos. Ellos y sus descendientes pueden convertirse en una raza dominante. La evolución no tiene ningún respeto por la justicia social. Para los neandertales, no fue justo verse sustituidos por los humanos modernos.

B.C.: ¿Qué consecuencias tendría para el Reino Unido retirarnos de los grandes científicos proyectos, como el CERN, debido a los recortes presupuestarios?

S.H.: Sería desmoralizante y perjudicial para la comunidad académica, cuya tarea es la de formar a la siguiente generación de científicos del país.

B.C.: ¿Cómo podemos convencer al gobierno para que aumente el gasto en disciplinas como la física y la cosmología?

S.H.: Preservar en nivel elevado en física y matemáticas es importante para la industria británica. No disponemos de grandes recursos naturales. Nuestro éxito depende de nuestras capacidades técnicas.

B.C.: Gracias, profesor Hawking.

S.H.: Muchas gracias.

B.C.: Ha sido un placer conocerte, un verdadero placer.

 

Por qué E=mc2, de Brian Cox y Jeff Forshaw, está editado por Debate.

Libros de Stephen Hawking en Por amor a la ciencia.